¿Quién dijo que la F1 no es emocionante?
Esta temporada nos han tenido en ascuas hasta la mismísima última carrera, en la cual 4 pilotos se la jugaban a una carta quien sería el vencedor, y la brillante estrategia de equipo de RedBull, que la semana pasada se alzó con el título de cosntructores, dio carpetazo a las cábalas cuando aprovechó un problema con una de las ruedas de atras de Webber, el teóricamente favorito del equipo al ser lider de la clasificación, para “tirar la caña” y utilizarle de cebo, cebo que picaron todos, Ferrari, McLaren…
Sí, todos picaron al seguir a Webber en las paradas a boxes dejandole via libre a su compañero Sebastian, que iba lider de la carrera (y que recordemos habia conseguido la pole mientras que el australiano solo consigió salir desde la posicion 5, en un circuito donde solo se puede adelantar por “fuerza bruta” esto es, por motor, o por medio de las estrategias de paradas.
Muchos culpan de este resultado el accidente de Michael Schumacher en la primera vuelta, cuando perdió el control de su Mercedes e hizo un trompo que no tuvo tiempo a enmendar , pues rápidamente el italiano de Force India, Vitantonio Liuzzi chocó contra él subiendo su monoplaza sobre el del alemán, afortunadamente sin provocar más que daños materiales a ambos coches y la -para muchos- fatídica salida del safety car, momento que aprovecharon algunos para hacer su cambio de ruedas.











